El boom de los vehículos eléctricos pone a prueba la red de carga en la capital de Colombia

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Bogotá enfrenta un desafío creciente en su impulso hacia la movilidad sostenible. La capital de Colombia ha registrado un aumento acelerado en la adquisición de vehículos eléctricos e híbridos enchufables en los últimos años.

Sin embargo, la infraestructura de recarga pública aún no se ajusta al ritmo de este crecimiento, generando congestión en puntos de carga y preocupaciones entre propietarios y autoridades por la capacidad de atender la demanda actual y futura.

Los datos publicados por El Tiempo muestran que en Bogotá se ha producido un crecimiento notable en la matrícula de vehículos con tecnologías limpias.

Durante 2025, el número de vehículos híbridos y eléctricos matriculados en la ciudad aumentó 67,3% en comparación con el mismo periodo de 2024, lo que refleja un interés creciente de los conductores por esta nueva generación de automóviles.

Este incremento se da en un contexto donde los beneficios tributarios y las políticas de sostenibilidad, incluidos incentivos como exenciones del impuesto vehicular, la eliminación del pico y placa, y otros estímulos, han hecho más atractiva la compra de este tipo de vehículos en la capital colombiana.

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Infraestructura insuficiente frente a la demanda

A pesar del avance en la adopción de movilidad eléctrica, Bogotá aún tiene una proporción de un cargador por cada 125 vehículos híbridos y eléctricos, una relación que, para expertos y usuarios, representa un cuello de botella importante para la consolidación efectiva de esta tecnología en el transporte urbano.

Actualmente, la ciudad cuenta con cerca de 260 cargadores de diferentes estándares instalados en aproximadamente 100 ubicaciones, operados por diversos actores privados y públicos.

Sin embargo, solo seis estaciones forman parte de la red pública, bajo la administración de la Operadora Distrital de Transporte La Rolita en colaboración con Enel X, mientras que la mayoría de puntos de carga se concentran en zonas privadas como centros comerciales, concesionarios y parqueaderos privados.

Esta distribución asimétrica provoca que muchos conductores enfrenten largas filas para acceder a los puntos de carga disponibles, especialmente en sectores del norte y oriente de la ciudad, donde se concentra la mayor parte de la infraestructura.

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Fotos: Enel Colombia

Avances y retos técnicos

La Secretaría Distrital de Movilidad, junto con La Rolita y empresas como Enel Colombia, ha implementado proyectos para ampliar la red de recarga pública.

En diciembre de 2023 se inauguró la primera red de cargadores públicos con cargadores rápidos en seis zonas estratégicas de la ciudad, con una inversión superior a 6.000 millones de pesos, marcando un paso importante dentro de la Política Pública de Movilidad de Cero y Bajas Emisiones.

Pese a este avance, persisten desafíos técnicos. Por ejemplo, con la llegada de nuevas marcas como Tesla a Bogotá, las estaciones actuales no cuentan con todos los adaptadores de carga rápida necesarios para vehículos importados de Estados Unidos, lo que obliga a las autoridades y operadores a ajustar los estándares de conexión existentes.

Además de la insuficiente cantidad de puntos de recarga, las autoridades y organizaciones del sector han señalado otras barreras importantes para acelerar la implantación de infraestructura de carga en Bogotá y Colombia en general.

Un informe de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade) sobre movilidad sostenible en la región destaca la carencia de estaciones de carga y redes eléctricas robustas como uno de los principales obstáculos para sostener el crecimiento del parque vehicular electrificado.

A nivel nacional, el Ministerio de Minas y Energía trabaja en propuestas para estandarizar la interoperabilidad de las estaciones de carga, de modo que los cargadores sean compatibles entre sí y con distintos modelos de vehículos eléctricos e híbridos, lo cual podría facilitar la expansión de la red y la adopción de nuevas tecnologías.

Hacia una movilidad con visión de largo plazo

La ciudad de Bogotá, en el marco de su Política Pública de Movilidad de Cero y Bajas Emisiones, se ha fijado metas ambiciosas que apuntan a la transición de su parque automotor hacia tecnologías limpias.

Dentro de esa hoja de ruta se plantea que, a partir de 2032, solo se matricularán vehículos particulares de cero y bajas emisiones, y para 2040 se espere que solo se registren carros de cero emisiones en la capital.

Para alcanzar estos objetivos, expertos coinciden en que será indispensable no solo aumentar la cantidad de puntos de recarga, sino también mejorar su distribución geográfica, estándares técnicos e integración con la red eléctrica urbana.

Asimismo, se considera clave coordinar acciones entre el sector público y privado para asegurar inversiones sostenibles que permitan atender la demanda proyectada para los próximos años.

En este momento, mientras Bogotá experimenta un boom de la movilidad eléctrica, el desafío de ampliar la infraestructura se presenta como una pieza fundamental no solo para la comodidad de los usuarios actuales, sino para consolidar la ciudad como un referente de movilidad sostenible en América Latina.

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El espacio para entender y acelerar la transición

En este contexto de transformación regional, Latam Mobility invita a ser parte de la Gira de Encuentros 2026, una plataforma clave para conocer en profundidad la evolución del mercado, las tendencias tecnológicas, los modelos de negocio y las oportunidades de inversión que están definiendo el futuro de la movilidad sostenible en América Latina.

La gira recorrerá los principales mercados de la región: Monterrey y Ciudad de México, Brasil, Colombia y Chile. A lo largo de estos encuentros, líderes del sector público y privado, empresas, inversionistas y expertos internacionales analizarán el presente y futuro de la movilidad eléctrica, la innovación tecnológica, la infraestructura, la energía y la economía climática.

La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility será el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.