El Auditorio San Pedro fue testigo del inicio del «Latam Mobility North America 2026» con un panel de alto nivel que reunió a las voces más autorizadas en materia de desarrollo económico del noreste y el Bajío mexicano.
Bajo el título «Integración Norte-Gran Bajío y la nueva geopolítica industrial de Norteamérica«, las y los funcionarios coincidieron en un mensaje unánime: la competitividad de México en el contexto del nearshoring ya no se mide por la capacidad individual de los estados, sino por su habilidad para articularse como región y ofrecer soluciones integrales a las cadenas de valor.
El panel, que marcó el inicio de una jornada enfocada en conectividad, infraestructura y gestión de flotas, fue moderado por Miguel Cavazos, vicepresidente del Consejo Directivo de Invest Monterrey, quien dio la bienvenida a Betsabé Rocha, secretaria de Estado de Economía de Nuevo León; Esaú Garza de Vega, secretario de Estado de Desarrollo Económico, Ciencia y Tecnología de Aguascalientes; y Anabell Flores, subsecretaria de Inversión de la Secretaría de Economía de Tamaulipas.
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Movilidad y desarrollo económico
Betsabé Rocha, titular de la Secretaría de Economía de Nuevo León, tomó la palabra para exponer el cambio de paradigma que vive la entidad.
Si bien celebró que Nuevo León siga siendo un polo atractor de inversiones, como las anunciadas por el Gobernador durante el summit, puso el acento en una pregunta crucial: «¿Qué hacemos con esta inversión cuando llega? Cuando llega, ¿encuentra la vivienda, la movilidad, lo necesario para seguir siendo exitosa?».
Rocha explicó que la entidad enfrenta una prospectiva de crecimiento que podría llevarla de 6 a 10 millones de habitantes en una década, lo que obliga a una planificación metropolitana que trascienda los periodos de gobierno.
En este sentido, destacó la creación de una Secretaría de Infraestructura y Movilidad, elevando el tema a rango de secretaría de Estado, así como iniciativas de ley para institucionalizar una mesa metropolitana donde la movilidad sea el eje rector.
«El desarrollo económico no puede ser nada más atracción de inversión, tiene que tener un elemento social que todos podamos constatar y vivir«, afirmó, señalando la necesidad de coordinar esfuerzos con la Federación y los municipios para resolver los cuellos de botella en carreteras y parques industriales.

Tamaulipas: la columna vertebral de la logística
Por su parte, Anabell Flores, en representación de la secretaria Ninfa Cantú, expuso el papel fundamental de Tamaulipas como plataforma logística del comercio exterior mexicano.
Subrayó que el 45% del flujo por carreteras entre México y Estados Unidos cruza por los 19 cruceros internacionales y tres puertos marítimos del estado, mientras que el 50% de las mercancías ferroviarias también transita por sus vías.
Conscientes de esta responsabilidad, Flores detalló proyectos estratégicos de infraestructura como la ampliación del Puente Internacional de Nuevo Laredo, que pasará de ocho a 18 carriles, y la culminación de la carretera «Tam-bajío» en la zona sur, que agilizará la movilización de carga entre el noreste y el Bajío.
«Estos proyectos de movilidad no solo buscan hacer eficiente la carga, sino impactar positivamente en el día a día de la población», explicó. Además, mencionó el desarrollo de polos industriales como el puerto de Matamoros y el puerto de Altamira, recientemente nombrado Polo de Bienestar por la Federación, que serán clave para la relocalización de cadenas de valor.
Aguascalientes y el reto del crecimiento ordenado
Esaú Garza de Vega, secretario de Desarrollo Económico de Aguascalientes, aportó la visión de un estado con una dinámica de crecimiento acelerado, ejemplificada en la consolidación de las operaciones de Nissan, que incrementará drásticamente su personal.
Para Garza de Vega, la ventaja de Aguascalientes radica en su tamaño y conectividad interna, con tres anillos viales que permiten una movilidad ágil, pero que deberán adaptarse al nuevo flujo de personas.
«Estamos trabajando en mesas tripartitas con universidades, empresas y sociedad civil para analizar horas pico y mejorar flujos», detalló.
Adelantó que uno de los grandes retos será la migración hacia la electromovilidad, lo que implica no solo la llegada de autobuses eléctricos, sino la instalación de la infraestructura de carga necesaria.
«No podemos traer autobuses eléctricos si no tenemos los puntos de carga. Así como lo están haciendo efectivamente en San Pedro, es parte de lo que impulsamos en Aguascalientes«, puntualizó.
La complementariedad como estrategia de país
Uno de los momentos cumbre del panel se dio cuando el moderador Miguel Cavazos preguntó sobre la coordinación interestatal en el contexto del nearshoring y las cadenas regionales. La respuesta de los panelistas fue contundente: el modelo ha pasado de la competencia a la complementariedad.
Betsabé Rocha explicó que la Asociación Mexicana de Secretarios de Desarrollo Económico (AMSDE) se ha convertido en el foro clave para esta coordinación, permitiendo a los estados entender sus vocaciones y presentarse como un frente unificado ante la ausencia de una estrategia federal tan intensiva como lo fue en el pasado con ProMéxico.
«Definitivamente no estamos compitiendo. Nos tenemos que ver como un solo México atrayendo inversiones. Hemos entendido nuestras vocaciones», aseguró. Puso como ejemplo el corredor de electrodomésticos y transporte pesado que integra a Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, donde se concentra más del 50% de los proveedores de esos sectores.
Anabell Flores abundó en esta idea, señalando que las empresas que buscan fortalecer sus cadenas de valor evalúan a la región en su conjunto. «Tamaulipas resalta por su plataforma logística, pero son empresas de Nuevo León y el Bajío las que cruzan y transforman valor aquí. Nos ven como una región, y así debemos operar», afirmó.
Recordó que el nuevo contexto geopolítico, con reglas cambiantes, exige resiliencia y adaptación, y que los estados deben trabajar para que la inversión, sin importar dónde aterrice, se quede en México.
Esaú Garza de Vega reforzó el concepto recordando su experiencia en ProMéxico, cuando las empresas visitaban varios estados para entender sus ventajas comparativas. «Hoy trabajamos de manera coordinada y abierta. Más allá de competir, vemos cómo aterrizar un proyecto donde sea más exitoso«, dijo.
Además, mencionó la necesidad de incrementar el contenido nacional para cumplir con el T-MEC y el impulso a programas de desarrollo de proveedores que inviten a empresas de otros estados a formar parte de las cadenas de suministro del Bajío.

Proyectos insignia y la visión de futuro
En la recta final del panel, Miguel Cavazos planteó dos preguntas concretas: ¿cuál es el proyecto insignia de cada estado y cómo se está abordando la inversión en movilidad como un receptor de capital extranjero?
Betsabé Rocha fue enfática al señalar que el gobierno de Nuevo León está realizando la inversión en infraestructura más grande de su historia, con más de 100 mil millones de pesos destinados a más de seis nuevas carreteras, incluyendo una interserrana que transformará la logística con el centro del país. «El desarrollo económico ya no puede ir solo; debe tener desarrollo social y sostenibilidad. La movilidad es nuestro tema a resolver«, sentenció.
Anabell Flores destacó el proyecto del puerto interior de Ciudad Victoria, un polígono de 1.300 hectáreas ubicado en la columna vertebral del comercio, que permitirá operaciones aduaneras y de valor agregado. En materia de movilidad urbana, resaltó la inversión de 2.500 millones de pesos para un sistema BRT en la zona sur del estado, cuya obra concluirá a finales de 2027.
Finalmente, Esaú Garza de Vega compartió que Aguascalientes está enfocando sus esfuerzos en el desarrollo armónico, con nuevos parques industriales cerca de zonas habitacionales, la instalación de laboratorios de semiconductores y electromovilidad en universidades, y modificaciones a la ley para que las nuevas viviendas incluyan acceso a energía en cocheras, sentando las bases para la electromovilidad a largo plazo. «Se acaba de crear la agencia de movilidad, que trazará la estrategia para todo el movimiento dentro del estado», concluyó.
Con una visión compartida de que el futuro de la región se construye en equipo y con la movilidad como facilitador del desarrollo, el panel inaugural del «Latam Mobility North America 2026» sentó un precedente de colaboración interestatal que será fundamental para los próximos desafíos.
La agenda para descarbonizar el transporte
Más que anuncios ambiciosos, 2026 será un año para medir resultados. La movilidad eléctrica y de bajas emisiones dejará de evaluarse por el número de proyectos piloto y pasará a juzgarse por su capacidad de operar a escala, reducir emisiones reales y mejorar la calidad de vida urbana.
Para América Latina, el reto será capitalizar su experiencia en transporte público eléctrico, cerrar brechas de infraestructura y construir políticas estables que permitan que la transición no solo sea verde, sino también inclusiva y económicamente viable.
En este contexto de transformación regional, Latam Mobility invita a formar parte de la Gira de Encuentros 2026, una plataforma clave para conocer en profundidad la evolución del mercado, las tendencias tecnológicas, los modelos de negocio y las oportunidades de inversión que están definiendo el futuro de la movilidad sostenible en América Latina.
La gira recorrerá los principales mercados de la región: Ciudad de México, Brasil, Colombia y Chile. A lo largo de estos encuentros, líderes del sector público y privado, empresas, inversionistas y expertos internacionales analizarán el presente y futuro de la movilidad eléctrica, la innovación tecnológica, la infraestructura, la energía y la economía climática.
La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility será el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.



