Durante el Latam Mobility Cono Sur 2026, se celebró el panel «Infraestructura crítica: Carga, CPO y Destination Charging«, que reunió a destacados exponentes del sector para analizar los desafíos y oportunidades que presenta el despliegue de infraestructura de recarga para vehículos eléctricos en la región.
El panel, moderado por Andrés Barentín, embajador de CharIn en Chile, contó con la participación de César Alor Salinas, EV Sales Director Latam de Autel; Claudio Padilla, CEO & Co-Founder de Itelogic; Ignacio Román, CEO de CHASS; y Rodrigo Rojas, Sales Manager de Vega Chargers.
La conversación abordó temas clave como la evolución del ecosistema de electromovilidad, la escasez de potencia, el impacto de las tarifas eléctricas y la experiencia del usuario final.
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Retail, minería y carretera como ejes estratégicos
Ante la pregunta sobre dónde se concentrarán las oportunidades de crecimiento en los próximos años, los panelistas coincidieron en identificar tres grandes verticales: el retail, la minería y la industria, y los corredores de carga en carretera.
Rodrigo Rojas de Vega Chargers señaló que el retail representa un nicho de gran potencial, especialmente en estacionamientos de centros comerciales y supermercados, donde los vehículos permanecen estacionados entre 15 minutos y 3 horas. «Hoy día no hay que poner cargadores donde nosotros creemos que hay que ponerlo, sino donde van los autos«, afirmó.
Mencionó que en Europa ya existen modelos de negocio donde el supermercado ofrece tarifas hasta 50% más bajas mediante programas de fidelidad, convirtiéndose en un operador de carga. Asimismo, destacó la oportunidad en carretera para transporte pesado y usuarios livianos, con soluciones de alta potencia que integren baterías y energías renovables.
Ignacio Román, de CHASS, complementó esta visión señalando que su startup ya está implementando modelos de uso mixto en centros comerciales, donde durante el día los cargadores están disponibles para clientes y en horarios valle se arriendan a flotas. «Le sirve al centro comercial como gancho para atraer clientes y a nosotros nos asegura una cierta utilización», explicó.
Claudio Padilla, de Itelogic, puso el foco en la minería y la industria, sectores donde su empresa ha desarrollado proyectos de gran envergadura. Destacó el caso de la Ruta del Litio, que conecta el Salar de Atacama con el Salar del Carmen, en el que instalaron infraestructura de carga para flotas eléctricas. «Lo que importa no es cuántos cargadores ponemos, sino cuántas horas de operación crítica podemos garantizar«, enfatizó.
Por su parte, César Alor, de Autel, aportó una mirada desde la experiencia del usuario y la profesionalización de las redes de carga. Relató su viaje de 700 km en vehículo eléctrico, que le tomó 12 horas frente a las 8 habituales en combustión, debido a la falta de infraestructura confiable. «Hoy el usuario no solo exige encontrar un cargador, sino encontrarlo funcionando al 100%«, afirmó.
Destacó tres pilares de la solución de Autel: confiabilidad, diagnóstico inteligente del estado de salud de la batería, y herramientas de inteligencia artificial para la gestión de demanda y balance dinámico de potencia.

El desafío de la potencia: soluciones modulares, almacenamiento y colaboración
Uno de los temas discutidos fue la escasez de potencia en las redes eléctricas, un problema que afecta a todos los países de la región. Los panelistas coincidieron en que la clave está en diseñar soluciones modulares y escalables que integren almacenamiento energético y gestión inteligente de la demanda.
Claudio Padilla destacó el uso de sistemas de almacenamiento de energía (BESS) como una solución para operar electrolineras 24/7 y subsidiar la falta de empalmes. Mencionó que Huawei ofrece una solución completa que integra fotovoltaica, inversores, baterías y módulos de potencia. Además, planteó una idea innovadora: transportar energía mediante sistemas de almacenamiento móviles, similar al traslado de combustibles, para aprovechar la energía excedente del norte de Chile y llevarla a zonas con déficit.
César Alor añadió que Autel aborda el problema con dos herramientas clave: el balance dinámico de potencia, que evita penalizaciones por exceder la demanda contratada, y la gestión de demanda, que permite aprovechar la potencia disponible en momentos de baja carga del edificio o centro comercial. Anunció que en Colombia inaugurarán próximamente una electrolinera 100% desconectada de la red, alimentada por techo solar y almacenamiento en baterías.
Rodrigo Rojas compartió una visión crítica y urgente sobre la distribución de la infraestructura en Chile. Señaló que el promedio nacional de cargadores por cada 100.000 habitantes es de solo cuatro, y que regiones como Aysén tienen una cobertura muy baja. «La electromovilidad no va a crecer si no enfocamos la energía en las regiones», advirtió, llamando a priorizar el despliegue fuera de la Región Metropolitana.
Ignacio Román, por su parte, explicó que CHASS diseña sus proyectos en función de la capacidad disponible, instalando inicialmente una oferta moderada y dejando espacio para crecer en los próximos años. «Los paybacks están en 2 o 3 años con utilizaciones del 20 a 30%«, señaló, destacando la importancia de la flexibilidad y la planificación.

Los desafíos pendientes
El moderador Andrés Barentín planteó el problema de las tarifas eléctricas en horas punta, que encarecen la carga y limitan la disponibilidad de puntos en los momentos de mayor demanda. Los panelistas ofrecieron visiones diversas pero complementarias.
Ignacio Román reconoció que las tarifas punta representan un desafío, y que CHASS evita ofrecer servicio en ese horario cuando no tiene contrato de cliente libre. Señaló que la solución pasa por tarifas planas dedicadas que incentiven la carga en horas valle.
Claudio Padilla, desde el ámbito minero, indicó que sus clientes establecen tarifas por usabilidad más que por kilovatio hora, aprovechando contratos de energía limpia a bajo costo en el norte. «Lo importante es que el costo de operación sea predecible para las flotas«, explicó.
Por su parte, César Alor insistió en que el problema no es solo tarifario, sino de capacidad de red. «No puedes exigirle más a la red de lo que ya tienes demandado. La clave está en el hardware y software para hacer balance dinámico«, afirmó, destacando que los cargadores deben tener algoritmos que permitan gestionar la potencia disponible.
Rodrigo Rojas aportó una visión centrada en la experiencia de usuario. Señaló que el precio no es la barrera principal, sino la facilidad de pago y la interacción. «El 95% de las personas quiere cargar como carga la gasolina. Necesitamos tarjetas de crédito en todos los cargadores públicos«, afirmó. Relató su experiencia personal y subrayó que «la carga pública no está tanto en la tarifa, sino en la interacción», instando a la industria a romper los bulos sobre el vehículo eléctrico y hacer la experiencia más ágil y accesible.
La infraestructura de carga como eslabón crítico
En sus minutos de cierre, los panelistas coincidieron en la importancia de la colaboración público-privada y el intercambio de experiencias para seguir impulsando la electromovilidad en el Cono Sur.
Rodrigo Rojas felicitó a los asistentes y destacó que América Latina cuenta con profesionales motivados y tecnología disponible para dar el salto.
Ignacio Román subrayó la necesidad de regulaciones que faciliten tarifas planas y servicios de calidad para el usuario final, invitando a los operadores a «seguir haciendo bien las cosas».
Claudio Padilla puso el acento en la colaboración entre empresas, fabricantes y transportistas como la única alternativa para hacer crecer el negocio. «Compartir experiencias y apoyar nuevas ideas es fundamental», afirmó.
César Alor cerró con un mensaje contundente: «En el Cono Sur ya no hablamos de proyectos pilotos, sino de proyectos reales que exigen estándares, equipos confiables y software inteligente. El éxito no estará en cuántos puntos de carga pongamos, sino en cuántos estén operativos y conectados«.

Próxima parada: Latam Mobility México 2026
La Gira 2026 continuará su recorrido por la región con el Latam Mobility México 2026, una parada fundamental en la capital azteca que se realizará los días 12 y 13 de octubre de 2026. Este encuentro se perfila como el gran cierre del año para el sector, reuniendo a líderes públicos, privados, académicos y de la sociedad civil de toda América Latina para seguir impulsando la transición hacia una movilidad más limpia, eficiente e inclusiva.
México, con su creciente mercado de vehículos eléctricos y su posición estratégica en la región, será el escenario ideal para profundizar los temas clave para el avance de la movilidad sostenible: infraestructura de carga, nuevos modelos de negocio, regulación y colaboración público-privada.
La cita es en Ciudad de México, donde el futuro de la movilidad sostenible seguirá escribiéndose con la participación activa de todos los actores del ecosistema.
Latam Mobility reafirma así su compromiso de ser el principal hub de transición energética y networking en América Latina, conectando ideas, proyectos y personas que están transformando la forma en que nos movemos.



