Hoy, 9 de septiembre, en el marco del Día Mundial del Vehículo Eléctrico, México llega a la conmemoración en un momento de crecimiento sin precedentes para la electromovilidad.
El país experimentó una transformación acelerada durante el primer semestre de 2026, con cifras que lo consolidan como uno de los motores de la transición energética en la región.
Según el Barómetro de Electromovilidad de la Electro Movilidad Asociación (EMA), las ventas de vehículos eléctricos (BEV), híbridos conectables (PHEV) y eléctricos de rango extendido (REEV) alcanzaron un máximo histórico de 53.430 unidades durante el primer semestre de 2026, lo que representa un crecimiento del 22% en comparación con el mismo período de 2025.
En el segmento de los vehículos totalmente eléctricos se vendieron 22.236 unidades, un crecimiento anual del 14%, mientras que los híbridos conectables sumaron 31.063 unidades, con un alza del 29%.
De enero a julio de 2026, las cifras son aún más contundentes: se vendieron 112.313 vehículos electrificados de un total de 885.353 unidades ligeras comercializadas en el país, lo que significa que los vehículos electrificados ya capturan el 12,7% del mercado total de vehículos ligeros en México.
De ese volumen, 77.012 correspondieron a híbridos convencionales, 18.696 a híbridos enchufables y 16.605 a vehículos totalmente eléctricos. Los híbridos enchufables registraron el mayor crecimiento, con un incremento del 222,4% respecto al mismo período de 2025.
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América Latina acelera: más de 837.000 vehículos eléctricos en circulación
El desempeño mexicano no fue un caso aislado, sino que formó parte de un avance generalizado en América Latina.
Según la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), la región alcanzó los 837.014 vehículos eléctricos e híbridos enchufables en uso durante el primer trimestre de 2026 y podría superar el millón antes de que termine el año.
Durante los tres primeros meses del año se vendieron en la región 106.765 nuevos vehículos eléctricos e híbridos enchufables.
Brasil encabeza la región con 473.362 vehículos eléctricos livianos, más de la mitad del total regional, seguido por México, Colombia, Uruguay y Costa Rica.
Sin embargo, en adopción per cápita, Uruguay ocupa el primer lugar, por delante de Costa Rica, Brasil, Chile y México. Argentina multiplicó por veinte sus ventas respecto al mismo período anterior, Ecuador casi las cuadruplicó y Colombia y Uruguay registraron incrementos cercanos al 300%.
La entidad destacó que «la movilidad eléctrica ha dejado de ser una tendencia emergente para establecerse como una realidad en crecimiento». Los vehículos eléctricos y autobuses actualmente en circulación generan ahorros anuales de 1.157 millones de dólares frente al uso de combustibles tradicionales, lo que equivale a evitar cada año el consumo de unos 890 millones de litros de gasolina y 340 millones de litros de diésel.

Infraestructura de recarga: 60.934 conexiones y crecimiento sostenido
El crecimiento de las ventas ha estado acompañado por una expansión significativa de la infraestructura de recarga. México cerró el primer semestre de 2026 con 60.934 conexiones destinadas a la recarga de vehículos eléctricos, un crecimiento del 17,5% frente a las 51.860 contabilizadas un año antes.
De acuerdo con el Barómetro de Electromovilidad de la EMA, la infraestructura pública alcanzó 4.655 posiciones de carga, un incremento del 45% respecto al cierre del primer semestre de 2025.
Del total de puntos públicos, 3.061 funcionan en corriente alterna y 1.592 en corriente continua, lo que significa que aproximadamente uno de cada tres puntos públicos ya corresponde a carga rápida.
México cuenta además con 458 ubicaciones públicas equipadas con cargadores DC, una infraestructura clave para reducir los tiempos de espera y ampliar la viabilidad de los viajes interurbanos.
En el ámbito privado, que incluye hogares, corporativos y agencias automotrices, la infraestructura alcanzó 56.279 conexiones, lo que representa el 92,3% de la capacidad nacional. Los cargadores domésticos y residenciales de corriente alterna (AC) representan el 80% de este segmento (45.238 conectores), reflejando que los usuarios priorizan la recarga nocturna en casa.

Dependencia de importaciones chinas: un desafío estructural
A pesar del crecimiento acelerado, el mercado mexicano enfrenta un desafío estructural: la fuerte dependencia de las importaciones. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA), el 85% de los automóviles eléctricos vendidos en México durante 2025 fueron importados de China, frente a poco más del 60% un año antes.
BYD ya concentra cerca de siete de cada 10 autos eléctricos e híbridos enchufables que se venden en el país. Durante los primeros cinco meses de 2026, en México se comercializaron 77.702 vehículos eléctricos. La marca china se ha convertido en uno de los dos mercados extranjeros más importantes de BYD, junto con Brasil.
Este predominio de los fabricantes chinos plantea interrogantes sobre la capacidad de México para desarrollar una industria nacional de electromovilidad y reducir su dependencia del exterior.
La producción nacional de vehículos electrificados ha mostrado una desaceleración preocupante: Toyota, General Motors y Ford ensamblaron 47.411 vehículos eléctricos durante el primer semestre de 2026, frente a 110.002 unidades producidas por las tres marcas en el mismo período del año anterior.
Desafíos y oportunidades para la transición
El crecimiento de las ventas contrasta con los desafíos estructurales que aún enfrenta el país. Entre los principales obstáculos identificados por especialistas se encuentra la dependencia de componentes estratégicos provenientes de Asia, como baterías, semiconductores, electrónica de potencia y sistemas de gestión térmica.
Eugenio Grandio, presidente de la EMA, destacó la solidez del mercado mexicano: «México ya cuenta con consumidores interesados, empresas que invierten y una infraestructura en crecimiento. El siguiente paso es generar las condiciones que permitan que el país lidere el crecimiento de estas tecnologías, fortalecer la manufactura nacional y preparar al sector para los cambios globales que ya transforman a la industria automotriz mundial».
Sarahí Ramírez, Customer Success Manager de MUNDI, señaló que «la electromovilidad abre una puerta para que México capture una mayor parte del valor que genera la transformación de la industria automotriz».
Por su parte, Elisa Crespo, presidenta del Clúster Automotriz Metropolitano, destacó que la transición requiere nuevos perfiles profesionales, capacitación, capacidades tecnológicas, infraestructura digital y energética.
El país ha demostrado que la transición hacia la movilidad eléctrica es posible y está en marcha. Con un parque acumulado de 263.928 vehículos electrificados hasta junio de 2026, una red de recarga que supera las 60.000 conexiones y un crecimiento sostenido de las ventas, México se posiciona como un actor clave en la electromovilidad latinoamericana y global.

Sin embargo, para consolidar este avance y convertirse en un líder regional, México deberá superar los desafíos estructurales que aún frenan una adopción masiva: la dependencia de importaciones, el fortalecimiento de la manufactura nacional, la expansión de la infraestructura pública de recarga y el financiamiento accesible para los consumidores.
Como señaló Grandio: «Se trata de tomar decisiones pensando en el presente y en el futuro de quienes vivimos en el país».
Próxima parada: Latam Mobility México 2026
La Gira Latam Mobility 2026 continuará su recorrido por la región, y la próxima cita será en Ciudad de México, los días 12 y 13 de octubre de 2026.
Este evento, que se perfila como el gran cierre del año para el sector, reunirá a líderes públicos, privados, académicos y de la sociedad civil de toda América Latina para seguir impulsando la transición hacia una movilidad más limpia, eficiente y sostenible.
El Latam Mobility México 2026 ofrecerá una plataforma única para profundizar alianzas, conocer las últimas innovaciones tecnológicas y trazar hojas de ruta conjuntas que aceleren la descarbonización del transporte en la región.
Latam Mobility reafirma así su compromiso de ser el principal hub de transición energética y networking en América Latina, conectando ideas, proyectos y personas que están transformando la forma en que nos movemos.




