El sector del transporte genera una cantidad ingente de datos físicos y digitales: las flotas producen telemetría de vehículos, la infraestructura de carga genera datos energéticos, las plataformas logísticas rastrean movimientos y los operadores de infraestructura monitorizan el tráfico y los activos.
Sin embargo, esa información permanece con frecuencia aislada en diferentes sistemas, organizaciones y modos de transporte, lo que impide una visión global del sistema.
Investigadores de la Universidad de Cranfield, en colaboración con la Universidad de Glasgow y la Universidad de Heriot-Watt, desarrollaron un marco estandarizado de gemelos digitales que aborda precisamente este desafío.
Publicado a través del hub de investigación TransiT, el mayor hub de investigación del Reino Unido dedicado a descarbonizar el transporte mediante gemelos digitales, el marco propone una arquitectura común para que los gemelos digitales (réplicas virtuales de objetos, procesos o sistemas del mundo real) puedan interoperar entre distintos modos de transporte y apoyar la toma de decisiones para la descarbonización.
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Más de 100 estudios y 10.000 registros analizados
El equipo de investigación revisó más de 100 estudios académicos y analizó más de 10.000 registros antes de desarrollar el marco, con la participación de expertos de las tres universidades mencionadas.
El resultado es una propuesta que adapta la norma ISO 23247, originalmente concebida para el sector manufacturero, al ámbito del transporte.
La doctora Maryam Farsi, investigadora principal de Cranfield University y autora principal del estudio, explicó la motivación del trabajo: «Si bien las tecnologías de gemelos digitales se utilizan cada vez más en el transporte, su aplicación está muy fragmentada».

«La mayoría de los sistemas existentes se centran en áreas o activos específicos, como la recarga de vehículos eléctricos, la gestión del tráfico o las operaciones de flotas. Hay una interoperabilidad limitada entre los diferentes modos de transporte y pocos sistemas abordan la descarbonización de forma integral», indicó.
«El marco que proponemos llena este vacío al reunir vehículos, personal, infraestructura de transporte, procesos, sistemas energéticos y de datos, factores climáticos, toma de decisiones humanas y muchos otros elementos en un entorno digital único y estandarizado«, agregó Farsi.

Arquitectura para conectar activos, datos y gobernanza
El marco abarca múltiples capas que van desde los activos físicos (vehículos e infraestructura de carga) hasta los sistemas de datos y comunicaciones, pasando por la propia tecnología de gemelo digital, las herramientas orientadas al usuario y las funciones transversales como la interoperabilidad, la ciberseguridad y la gobernanza.
Esta arquitectura permite visualizar el transporte como un sistema conectado, no como una suma de elementos aislados. Un gemelo digital de estas características posibilita simular y probar interacciones entre diferentes intervenciones antes de implementarlas en el mundo real, evitando así que una solución aparente en un ámbito termine generando problemas ambientales u operativos en otro.
El enfoque es especialmente relevante para el sector logístico, donde una red de transporte del futuro podría involucrar vehículos, centros de distribución, infraestructura de recarga, almacenes, puertos, terminales ferroviarias, redes eléctricas y plataformas digitales de carga, todos ellos interactuando entre sí.
Sin interoperabilidad, cada organización solo ve su propia parte de la red. Con sistemas conectados, es posible comprender cómo una decisión en un eslabón de la cadena de suministro afecta a otro.

Caso de estudio: trasladar carga del aire a la carretera
Como parte de la investigación, los científicos desarrollaron un caso de estudio ilustrativo que examina el traslado de mercancías del transporte aéreo al transporte por carretera, utilizando vehículos eléctricos y combustible de aviación sostenible.
El escenario propuesto integra aeronaves que utilizan combustible de aviación sostenible, vehículos eléctricos de apoyo en tierra, camiones de gran tonelaje eléctricos e infraestructura de recarga.
El valor de este ejercicio no reside tanto en cada tecnología por separado, sino en la capacidad de entender cómo operan conjuntamente y qué ocurre cuando una parte del sistema cambia.
Este enfoque permite a los responsables políticos y a la industria evaluar diferentes configuraciones de transporte y sus implicaciones en términos de emisiones, costos y eficiencia operativa, mucho más rápido de lo que sería posible mediante pruebas en el mundo real.
Un cambio en la planificación de la descarbonización
El marco desarrollado por Cranfield University y sus socios representa un cambio de paradigma en la forma de abordar la descarbonización del transporte.
En lugar de preguntarse si una intervención funciona de forma aislada, las organizaciones podrán probar cómo interactúan diferentes intervenciones y si una solución aparente simplemente traslada un problema ambiental u operativo a otro lugar.
TransiT, el hub que alberga esta investigación, es una colaboración de ocho universidades y casi 70 socios industriales, liderada conjuntamente por la Universidad de Heriot-Watt y la Universidad de Glasgow, y financiada por el UK Research and Innovation (UKRI) a través del Engineering and Physical Sciences Research Council (EPSRC) con una inversión de 46 millones de libras.
El marco ya está siendo aplicado en proyectos demostradores, como el desarrollo de un gemelo digital del transporte de pasajeros en West Midlands, que utiliza datos de ferrocarril, tranvía, autobús, automóviles, bicicletas y taxis para ayudar a los responsables políticos y planificadores del transporte a identificar las intervenciones más efectivas para fomentar el cambio hacia el transporte público y la movilidad activa.

Próxima parada: Latam Mobility México 2026
La Gira 2026 continuará su recorrido por la región con el Latam Mobility México 2026, una parada fundamental en la capital azteca que se realizará los días 12 y 13 de octubre. Este encuentro se perfila como el gran cierre del año para el sector, reuniendo a líderes públicos, privados, académicos y de la sociedad civil de toda América Latina para seguir impulsando la transición hacia una movilidad más limpia, eficiente e inclusiva.
México, con su creciente mercado de vehículos eléctricos y su posición estratégica en la región, será el escenario ideal para profundizar los temas clave para el avance de la movilidad sostenible: infraestructura de carga, nuevos modelos de negocio, regulación y colaboración público-privada.
La cita es en Ciudad de México, donde el futuro de la movilidad sostenible seguirá escribiéndose con la participación activa de todos los actores del ecosistema.
Latam Mobility reafirma así su compromiso de ser el principal hub de transición energética y networking en América Latina, conectando ideas, proyectos y personas que están transformando la forma en que nos movemos.



