Petróleo, gas y sol: cómo Venezuela está construyendo su propia hoja de ruta hacia la integración energética

Venezuela

En el marco del webinar “LATAM: hoja de ruta 2026 para movilidad y energía”, organizado por Latam Mobility, se llevó a cabo el tercer panel titulado “Venezuela: transición energética, riesgos y ventanas de oportunidad hacia 2026”.

La conversación, moderada por Ronaldo Sandoval, director de EvolvX, reunió a destacados expertos del sector energético venezolano para analizar el presente y futuro de la transición energética en un país históricamente vinculado a los combustibles fósiles, pero con un enorme potencial para diversificar su matriz y sumarse a la revolución de la movilidad sostenible en la región.

El panel contó con la participación de Evelyn Quintero (desarrolladora de negocios en PetroRenova), Geinny López (investigadora académica del IESA) y Luis Marín (consultor especialista en Energías en Gas Energy Latin America).

A lo largo de la conversación, los expertos coincidieron en que Venezuela se encuentra en un momento incipiente pero lleno de oportunidades, donde la integración energética, la modernización del sistema eléctrico y la inversión en infraestructura serán determinantes para escalar hacia un modelo más sostenible.

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Una matriz energética con potencial

La conversación abrió con una radiografía de la matriz energética venezolana. Geinny López señaló que el país genera actualmente 70% de su electricidad a través de hidroeléctricas (principalmente el complejo de Guri) y 30% mediante termoeléctricas.

“Allí vemos una necesidad y demanda de modernizar el sistema eléctrico para que pueda resistir la intermitencia de las renovables”, explicó, haciendo eco de los informes de la CEPAL sobre integración energética en la región.

Luis Marín complementó esta visión al destacar que las necesidades más profundas no están tanto en la generación, sino en la transmisión y distribución. “Podemos tener la generación al máximo, pero si el fluido eléctrico no llega a los centros de consumo, el problema persiste”, advirtió.

Marín también puso sobre la mesa una cifra contundente: el sector petrolero venezolano necesitará cerca de 20.000 MW adicionales para alcanzar los niveles de producción proyectados, lo que exigirá un crecimiento paralelo y robusto del sistema eléctrico.

Por su parte, Evelyn Quintero aportó datos alentadores: en 2023, el 77% de la generación eléctrica de Venezuela provino de fuentes renovables (principalmente hidroeléctrica). Sin embargo, subrayó que la energía solar y eólica aún son marginales, aunque ya comienzan a llegar inversiones de empresas que buscan mantener su producción petrolera bajo criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza).

“Venezuela va a escalar en esa matriz porque el mundo lo necesita. Nuestro petróleo tiene que producirse de la forma más amigable posible”, afirmó.

Ronaldo Sandoval, Luis Marín (arriba) y Geinny López, Evelyn Quintero (abajo)

De comunidades solares a movilidad eléctrica

A pesar de los desafíos, los panelistas destacaron iniciativas concretas que ya están en marcha en el país.

Geinny López mencionó los sistemas solares autónomos en comunidades aledañas, especialmente en regiones indígenas y fronterizas como la península de la Guajira, donde se prevé la instalación de alrededor de 20.000 sistemas solares. Estos proyectos no solo abordan la necesidad de suministro eléctrico, sino que también aseguran el acceso al agua mediante bombeo solar.

En materia de movilidad sostenible, López destacó el papel de empresas como Verdi y Swing Energy, que están desarrollando infraestructura de carga para vehículos eléctricos, aunque aún concentrada en ciudades principales como Caracas. “La inversión en este sector viene principalmente del sector privado”, señaló.

Luis Marín agregó que durante la pandemia, Venezuela vivió una crisis de disponibilidad de combustibles que impulsó el interés por alternativas eléctricas.

“El combustible más caro es el que no se tiene. Surgieron proyectos importantes de movilidad eléctrica anclados al sistema nacional, pero aún sin matriz propia de generación”, explicó.

Gas natural: el combustible de transición

Uno de los puntos más destacados del panel fue el papel del gas natural como puente hacia una matriz más limpia.

Luis Marín enfatizó que los proyectos de gas natural son entre cuatro y seis veces más económicos que los de renovables, y que Venezuela cuenta con reservas suficientes para apalancar esta transición.

Desde Gas Energy Latin America, Marín señaló que están impulsando proyectos de diversificación, masificación y sustitución de combustibles fósiles líquidos (como el diésel) por gas natural, especialmente en sectores como la agroindustria.

“Tenemos las reservas y hay sectores que necesitan esa energía para desarrollarse. Actualmente, consumen combustibles que no les garantizan seguridad energética”, afirmó.

Marín también destacó experiencias regionales exitosas que podrían replicarse en Venezuela, como el uso de gas natural licuado en flotas de transporte en Chile (Nesté) o el desarrollo del small-scale LNG en Brasil.

Talento, formación y alianzas: las bases para escalar

Los panelistas coincidieron en que el talento venezolano es un activo fundamental para impulsar la transición energética.

Evelyn Quintero destacó que desde PetroRenova han impulsado alianzas con universidades como la Universidad del Zulia (LUZ) y han seguido de cerca iniciativas académicas como el congreso de sostenibilidad de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

“Siento que se está moviendo (la matriz). Todos estamos viendo hacia allá, incluso los petroleros, y eso es sumamente relevante”, afirmó. Quintero también subrayó que PetroRenova cuenta con más de 11.000 seguidores en LinkedIn, consolidándose como un canal de difusión de iniciativas de sostenibilidad dentro y fuera del país.

Geinny López aportó la visión desde el IESA, donde diseñan diplomados, programas y másteres en energía y ambiente, y están desarrollando nuevos programas para cubrir las necesidades del mercado ante la llegada de empresas internacionales.

Es muy importante incentivar la inversión en investigación y desarrollo. Desde la academia podemos dar asesoría y guía experta para la integración de nuevos actores al mercado venezolano”, explicó.

Inversión y cooperación regional

Uno de los temas centrales fue la necesidad de inversión y cooperación internacional para acelerar la transición.

Evelyn Quintero mencionó que se estima una inversión de alrededor de 150 millones de dólares en infraestructura renovable, una cifra que abre la puerta a la participación de bancas multilaterales y organismos internacionales.

Luis Marín invitó a mirar la región como fuente de aprendizaje y colaboración. Desde Gas Energy, destacó que cuentan con oficinas en Caracas, Lima y presencia en el Cono Sur, lo que les permite transferir conocimiento y buenas prácticas entre países.

“Perú ha sabido desarrollar sus reservas de gas natural para atender el mercado interno y de exportación. Es un ejemplo que podemos estudiar”, señaló.

Un ecosistema pequeño que hace ruido

Ronaldo Sandoval, cerró el panel agradeciendo a los participantes y destacando que Venezuela cuenta con una geografía “bendita” para el desarrollo de energías renovables, desde el cinturón solar hasta los vientos de la Guajira que superan los 28 m/s.

“Tenemos oportunidades en nuestra geografía que podemos replicar. Existe el talento venezolano regado por el mundo y es bien sabido que se ha formado en el exterior y que sigue formando el IESA”, reflexionó Evelyn Quintero.

Los principales aprendizajes del panel pueden resumirse en:

  • Venezuela tiene una matriz energética mayoritariamente renovable (70% hidroeléctrica) , pero enfrenta desafíos críticos en transmisión y distribución que requieren inversión urgente.
  • El gas natural se perfila como el combustible de transición más viable, con proyectos que pueden ser hasta seis veces más económicos que las renovables a gran escala.
  • La movilidad sostenible en Venezuela es incipiente pero con potencial, liderada por el sector privado y con ejemplos concretos en infraestructura de carga.
  • El talento y la formación son pilares fundamentales. Universidades, centros de pensamiento y emprendedores están construyendo las bases para una transición sólida.
  • La cooperación regional es clave. Experiencias exitosas en Chile, Perú y Brasil pueden ser adaptadas (“tropicalizadas”) al contexto venezolano.

La invitación a seguir construyendo

El webinar cerró con la invitación a los próximos encuentros presenciales de Latam Mobility en 2026, espacios donde la conversación se trasladará a la acción y la ejecución de proyectos:

  • São Paulo, Brasil: 15 y 16 de abril
  • Medellín, Colombia: 10 y 11 de junio
  • Santiago de Chile: 25 de agosto
  • Ciudad de México: 12 y 13 de octubre (en alianza con el Climate Economy Forum)

Ronaldo Sandoval extendió una invitación abierta a todos los actores del ecosistema a seguir la conversación más allá de los espacios virtuales. “La idea es que entre todos hagamos mucho más ruido y llevemos la conversación a la presencialidad y a la ejecución real de proyectos”, concluyó.

Con este panel, Latam Mobility reafirma su compromiso con visibilizar las oportunidades que existen en cada rincón de América Latina, demostrando que incluso en contextos complejos, la transición energética es posible cuando confluyen talento, inversión y voluntad de integración.

El webinar fue el preámbulo del próximo encuentro presencial «Latam Mobility & Net Zero Brasil», que se llevará a cabo los días 15 y 16 de abril en São Paulo, donde se continuarán profundizando estos debates sobre el futuro de la movilidad sostenible en la región.

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