La transición energética en el transporte público de América Latina ha alcanzado un hito de dimensiones históricas. Por primera vez, la región supera los 10.000 autobuses eléctricos en operación, una cifra que refleja el esfuerzo coordinado de 80 ciudades en 13 países por acelerar la descarbonización del transporte urbano.
El anuncio fue realizado durante la feria Lat.Bus 2026, celebrada en São Paulo, con datos consolidados por E-Bus Radar y presentados por C40 Cities y el Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT).
Este logro no es casualidad. Es el resultado de años de políticas públicas ambiciosas, modelos de financiación innovadores y una voluntad política que ha convertido a la región en un laboratorio vivo de electromovilidad.
Lo que hace una década era una excepción, hoy es una política pública en expansión que genera beneficios directos para el clima, la salud, la calidad del transporte público y las economías locales.
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El trío que lidera la revolución eléctrica
Tres ciudades concentran el peso de esta transformación. Santiago de Chile, São Paulo y Bogotá suman en conjunto más de 7.000 autobuses eléctricos, lo que representa más del 66% de la flota total de la región.
Santiago se mantiene como la ciudad con la mayor flota de autobuses eléctricos fuera de China, con 4.379 unidades en operación que han permitido evitar 5.124 kilotoneladas de emisiones de CO₂ al año. Su flota incluye 4.038 autobuses estándar, 216 minibuses, 95 articulados y 30 de doble piso, estos últimos los únicos en su tipo en toda Latinoamérica.
Las marcas que operan en la capital chilena incluyen a Zhongtong, FOTON, BYD, Scania, Yutong y King Long. Pero la electromovilidad ya no es exclusiva de la capital: ciudades como Copiapó, Valparaíso, Antofagasta, La Serena y Tiltil también han adoptado esta tecnología, elevando la flota total de Chile a 4.882 unidades de cero emisiones.

São Paulo, por su parte, alberga la mayor flota de autobuses eléctricos de Brasil y la segunda más grande de América Latina. En junio de 2026, la capital paulista incorporó 500 nuevos autobuses eléctricos de una sola vez, elevando su flota a 1.759 unidades eléctricas, entre ellas 1.570 buses de batería y 189 trolebuses.
El impacto ambiental es contundente: esta flota evita la emisión de aproximadamente 130.000 toneladas de CO₂ al año y permite dejar de consumir cerca de 57 millones de litros de diésel anualmente. El alcalde de São Paulo, Ricardo Nunes, destacó que la incorporación de estos 500 buses equivale al impacto ambiental de plantar 3,2 millones de árboles por año.
Detrás de este despliegue existe un programa de inversiones de aproximadamente 6.500 millones de reales, que combina recursos del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Este esquema de financiación ha sido clave para superar las barreras económicas que tradicionalmente frenaban la adopción de tecnologías limpias.

Bogotá, por su parte, se ha consolidado como un pilar fundamental de esta revolución eléctrica. La capital colombiana concentra 1.583 autobuses eléctricos, una cifra que representa el 15% de todos los vehículos de cero emisiones en América Latina.
El compromiso con la expansión es firme: la administración local proyecta sumar 631 autobuses eléctricos adicionales entre 2026 y 2028, con la ambiciosa meta de alcanzar las 2.297 unidades de cero emisiones para 2027.
Este crecimiento se sustenta en un modelo de cofinanciación entre el Distrito y la Nación, que incluye un acuerdo por 1,5 billones de pesos para la adquisición de nuevas unidades. El impacto de esta flota es profundo: se estima que su operación evita la emisión de más de 10 millones de toneladas de CO₂ anuales, al tiempo que reduce la contaminación sonora y mejora la calidad de vida de conductores y pasajeros.

El avance de China pone en alerta a la industria brasileña
Un tema recurrente en la feria fue la creciente preocupación de la industria brasileña por el avance de los fabricantes chinos, y es que las cifras hablan por sí solas: según datos de la Federación Nacional de Distribución de Vehículos Automotores (Fenabrave), entre enero y julio de 2026, la china BYD ocupó la segunda posición entre las marcas de autobuses en Brasil, con 175 unidades licenciadas.
Solo en el mes de julio, BYD lideró el mercado con 60 unidades emplacadas. La compañía ya domina el segmento de autobuses eléctricos con una participación de mercado que supera el 44% en algunos meses.
El presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea), Igor Calvet, dijo: «Brasil necesita conciliar la renovación de la flota y la descarbonización con la preservación de la ingeniería y la capacidad productiva instaladas en el país».
Calvet advirtió que los fabricantes extranjeros están avanzando no solo en el mercado brasileño, sino también en países vecinos que históricamente compraban vehículos producidos en Brasil. Y añadió: «Preservar nuestra ingeniería y nuestra capacidad productiva frente a esta competencia no es resistencia al cambio. Es la defensa de los empleos calificados y de un conocimiento técnico que los fabricantes instalados en Brasil llevaron 70 años para construir».
Rubem Bisi, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Autobuses (Fabus), también defendió la necesidad de programas consistentes y sostenibles para financiar la actualización tecnológica del transporte colectivo, creando condiciones equilibradas de competencia para una industria que genera empleos, recauda impuestos, desarrolla soluciones de bajas emisiones y exporta vehículos y tecnología.
El mensaje subyacente es claro: frente a la competencia asiática, la capacidad de respuesta local y el conocimiento del terreno son las principales ventajas competitivas.
El espacio ideal para la movilidad sostenible en Latinoamérica
La Gira Latam Mobility 2026 llegará mañana 25 de agosto a Santiago de Chile, reuniendo a expertos y actores estratégicos para seguir fortaleciendo el ecosistema de movilidad sostenible en la región.
El recorrido finalizará en Ciudad de México el 12 y 13 de octubre, junto al Climate Economy Forum, en un encuentro que reunirá a referentes del sector para seguir impulsando la transición hacia sistemas de transporte más eficientes, sostenibles y de bajas emisiones en América Latina.
La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility será el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.



