Durante el «Latam Mobility Colombia 2026«, celebrado en el Orquideorama del Jardín Botánico de Medellín, se llevó a cabo el panel “Infraestructura de carga B2B y CPOs: Transformación, modelos financieros y tecnología”, moderado por Andrés García, director de Movilidad de Invest In Latam.
El panel estuvo integrado por César Alor Salinas, director de Ventas para América Latina de Autel; Deibit Lozano Grimaldo, CEO de CIEN by Internacional de Eléctricos; Jefferson Beltrán, gerente comercial Región Andina de Livoltek; Juan David Alfonso, E-Mobility Account Manager de Huawei Digital Power; y Patricia Baires, Business Development Manager para Latinoamérica de SynergEV.
Todos ellos coincidieron en que la electromovilidad ya dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad cotidiana, pero advirtieron que persisten desafíos críticos en materia de infraestructura, regulación y experiencia de usuario.
Andrés García abrió la sesión señalando que el parque automotor eléctrico en algunas ciudades de Colombia crece a razón del 300%, y se estima un cierre con crecimiento del 400% en el año. A junio de 2026 ya se habían vendido más vehículos eléctricos que en todo 2025.
Frente a esa realidad, la gran pregunta que atraviesa al ecosistema es si los puntos de carga están acompañando esa demanda y generando la confianza suficiente para que los usuarios puedan transitar entre ciudades sin estrés de autonomía.
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La experiencia de usuario y la operación de la red como ejes centrales
César Alor explicó que Autel aborda la movilidad desde una perspectiva única: el conocimiento profundo del vehículo. Con más de 40% de participación en el mercado de escáneres automotrices, la compañía ha volcado su big data sobre electroquímica y salud de baterías en sus cargadores.
Advirtió que adquirir cargadores económicos o de dudosa procedencia puede generar pérdidas millonarias cuando un bus o un taxi queda fuera de servicio por fallas en el cargador, y subrayó la importancia de contar con certificaciones bajo el RETIE 2024 y con soporte técnico local. “Lo que para otros es premium, para Autel es el estándar de fábrica”, afirmó.
Por su parte, Deibit Lozano Grimaldo puso el foco en la experiencia del usuario como centro de todo. Su compañía, con 30 años de trayectoria, ha desarrollado un ecosistema único que abarca desde transformadores y subestaciones hasta software con inteligencia artificial. Destacó la necesidad de organizar la carga mediante tecnología intuitiva y abrir la arquitectura de marca para trabajar con cualquier fabricante, porque la masificación no se dará en un solo ecosistema.
Además, advirtió sobre un problema emergente: la capacidad de la malla energética. Para enfrentarlo, CIEN by IE ya construye granjas solares que certifican el uso de energía renovable a sus usuarios, entregando big data para los informes de sostenibilidad de las empresas. En cuanto a flotas, ofrecen membresías corporativas que permiten a los conductores cargar sin necesidad de múltiples aplicaciones o tarjetas.
Integración de energías renovables y almacenamiento
Jefferson Beltrán destacó que Livoltek no se concibe solo como un integrador de hardware, sino como un integrador de tecnología, software y experiencia eléctrica acumulada en 34 años. Planteó que la movilidad eléctrica inteligente debe combinar sistemas fotovoltaicos y soluciones de almacenamiento, especialmente ante restricciones de conexión a la red.
La compañía ya desarrolla proyectos integrales para flotas de buses y vehículos particulares, haciendo hincapié en la educación del cliente para que no adquiera tecnología barata de plataformas sin certificación, sino equipos que acompañen la vida útil del vehículo (10 a 15 años).
Por su parte, Juan David Alfonso presentó la propuesta de Huawei basada en tres pilares: seguridad (con refrigeración líquida en los módulos de potencia), modularidad y flexibilidad (hasta 12 conectores en cargadores de 600 kW) y costo total de propiedad, y advirtió que lo importante no es el CapEx más bajo, sino el OpEx sostenible en el tiempo.
Además, compartió una experiencia personal como usuario de vehículo eléctrico: en un viaje de Cali a Bogotá solo pudo encontrar un cargador funcional en Armenia, evidenciando la falta de infraestructura confiable en corredores viales. Recomendó a los CPOs maximizar la disponibilidad (uptime superior a 90%) y entender que el negocio no es cargar vehículos, sino inyectar kilovatios hora, con una lógica similar a la de las estaciones de servicio.
El software como herramienta de rentabilidad
Patricia Baires, representante de SynergEV, recordó que hace 4 o 5 años el debate era si primero debían venir los vehículos o la infraestructura. Hoy, el problema es otro: la infraestructura crece por debajo del parque automotor.
Señaló que el tipo de conectores ya no es un obstáculo, y que el verdadero habilitador es el software de gestión, que debe ser robusto y permitir gestionar cargadores a distancia, establecer tarifas diferenciales, integrar pagos con tarjeta de crédito y RFID (Radio Frequency Identification), y generar datos para evaluar la rentabilidad del proyecto.
Baires presentó el concepto de “recargas colaborativas”: una flota que utiliza sus cargadores por la noche puede abrirlos al público durante el día, generando ingresos adicionales y acelerando el retorno de la inversión.
Dicho modelo, junto con estaciones de acceso público bien planificadas, es clave para viabilizar económicamente los proyectos.

La interoperabilidad y la confianza como claves del futuro
Uno de los momentos más técnicos del panel fue cuando César Alor expuso los cuatro escenarios de recarga: residencial, carga de destino (hoteles, restaurantes, centros comerciales), carga pública rápida y carga rápida para flotas, más un mixto (electroterminales que cargan flotas en la noche y abren al público de día).
Propuso alejarse de la “infraestructura rígida” y apostar por la modularidad financiera: comenzar con una subestación de menor capacidad e ir escalando la potencia mediante cargadores con balance dinámico de potencia y gestión de demanda, lo que evita enterrar grandes sumas de capital antes de que la demanda lo justifique. Puso ejemplos de Guatemala y México donde esta estrategia ha evitado el colapso de redes residenciales y ha permitido tarifas diferenciadas.
Por su parte, Deibit Lozano fue contundente: Colombia será uno de los primeros países de la región en implementar la interoperabilidad en la carga vehicular eléctrica, inspirado en la experiencia exitosa de los peajes, y advirtió que ningún usuario quiere tener 22 aplicaciones en el celular para cargar su vehículo.
Por ello, invitó a los CPOs a preparar sus equipos de hardware y software para cumplir con la guía del Gobierno Nacional. También reveló un dato preocupante: cerca del 30% de los cargadores actualmente instalados en el país funcionan de manera incorrecta, lo que erosiona la confianza. Su compañía garantiza por contrato 99,5% de uptime mediante control y gestión remota de activos.
Mensajes de cierre: gran oportunidad y necesidad de compartir experiencias
En la ronda de despedida, Juan David Alfonso animó a los asistentes a desarrollar proyectos porque el mercado está tan desatendido que todos los presentes podrían ser CEOs sin competir entre sí. Invitó a preguntar sin temor y a trabajar para alcanzar la meta de 300.000 vehículos eléctricos en Colombia para 2030.
Deibit Lozano insistió en que la tecnología está para facilitar la vida del usuario, no para complicarla con barreras como la facturación a nombre fijo. Recordó que con 80.000 vehículos eléctricos en el país y apenas 500 puntos de carga (de los cuales 25-30% no operan bien), se necesitarían cerca de 3.000 puntos de carga para alcanzar la relación óptima de 35 vehículos por cargador.
César Alor cerró con una palabra clave para el inversionista colombiano: certidumbre. Autel ofrece equipos con entrega inmediata, certificación RETIE y soporte técnico local a través de su socio Molpartes, eliminando la ansiedad logística y técnica.
Patricia Baires hizo un llamado a compartir la información y las experiencias entre todos los actores del ecosistema. “No somos muchos, pero tenemos que ser los más efectivos”, dijo, y pidió evaluar cada paso de los proyectos para acortar los tiempos de retorno de la inversión.
Finalmente, Jefferson Beltrán resumió el espíritu del panel con una frase: “El sol brilla para todos”. Y concluyó: “Hay una oportunidad gigantesca combinando servicio al cliente, calidad y oportunidad. Tenemos todo por hacer y todo para apoyarlos”.
El moderador, Andrés García, agradeció a los panelistas y recordó que así como hace años se preguntaban cuándo llegarían los vehículos eléctricos, hoy la pregunta es cuándo llegarán más puntos de carga. La respuesta, según los expertos, ya está en marcha: con tecnología, colaboración, regulación inteligente y, sobre todo, confianza.
Un 2026 de consolidación para la movilidad
La Gira Latam Mobility 2026 continuará en Santiago de Chile el 25 de agosto, reuniendo a expertos y actores estratégicos para seguir fortaleciendo el ecosistema de movilidad sostenible en la región.
El recorrido finalizará en Ciudad de México el 12 y 13 de octubre, junto al Climate Economy Forum, en un encuentro que reunirá a referentes del sector para seguir impulsando la transición hacia sistemas de transporte más eficientes, sostenibles y de bajas emisiones en América Latina.
La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility será el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.



