BID, UITP y autoridades de São Paulo presentan modelos de financiamiento y políticas públicas para la electrificación del transporte en Brasil

Latam Mobility Brasil 2026

En el marco del «Latam Mobility & Net Zero Brasil 2026«, se llevó a cabo el panel titulado “Brasil 2030: Liderazgo industrial y gobernanza para la movilidad sostenible”. La sesión, moderada por Lilian Pires, profesora de Derecho Administrativo de la Universidad Mackenzie, reunió a referentes del sector público, financiero y técnico para debatir cómo las políticas industriales, la innovación tecnológica y los marcos de gobernanza pueden posicionar a Brasil como referente global en cadenas productivas sostenibles y sistemas de transporte de bajas emisiones.

Desde el inicio, la moderadora planteó una premisa central que atravesó toda la discusión: el poder público es el gran inductor de estas políticas.

“Estamos en franca evolución y mejora. Hoy ya no discutimos la necesidad de esta transición, porque ya está ocurriendo, sino cómo vamos a mejorar este desarrollo sostenible y, por lo tanto, la gobernanza de esta estructura que involucra a lo público, lo privado y la sociedad en su conjunto”, señaló Pires.

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Visión técnica y experiencia internacional

Eleonora Pazos, directora para América Latina de la Unión Internacional de Transporte Público (UITP), abrió las intervenciones recordando que hace dos décadas la electrificación del transporte público parecía una ficción científica.

Sin embargo, eventos como los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y el posterior trabajo de estandarización junto a la Unión Europea permitieron sentar las bases técnicas y operativas para el despegue del autobús eléctrico a batería.

Pazos destacó que América Latina se ha consolidado como el segundo continente con mayor flota de autobuses eléctricos fuera de Asia, con Chile y Colombia como los mercados más maduros.

“Lo que observamos desde la UITP es la importancia fundamental de la política pública en la transformación de la movilidad. No se trata solo de vehículos, sino de modelos de operación, contratos, licitaciones y evaluaciones técnicas que deben estar alineados con las realidades locales”, explicó.

Además, subrayó que la discusión actual trasciende lo ambiental: “Hoy hablamos de independencia energética. Las decisiones mundiales de las últimas décadas nos obligan a entender que la electrificación es también una cuestión de seguridad y soberanía energética para cada país”.

Legislación e incentivos: la experiencia de São Paulo

El diputado Antonio Donato, de la Asamblea Legislativa del Estado de São Paulo, compartió su experiencia como autor de una ley pionera en 2014 que estableció incentivos para vehículos eléctricos e híbridos en la ciudad de São Paulo, incluyendo la devolución de la parte municipal del IPVA y la exención del rodizio vehicular (restricción de tráfico) por razones ambientales.

Donato explicó que, si bien esa ley no fue renovada en 2024, su paso a la asamblea estatal le permitió impulsar nuevas iniciativas, como la creación de un frente parlamentario en defensa de la electromovilidad y una ley que regula el derecho a la recarga en condominios residenciales, un obstáculo frecuente para la adopción masiva de vehículos eléctricos.

“La descarbonización y la sostenibilidad no son ‘o’ sino ‘y’. Debemos convivir con múltiples alternativas, pero la electrificación es especialmente ventajosa en Brasil, dada nuestra matriz energética limpia y la disponibilidad de energía. El gran desafío hoy es superar intereses económicos poderosos que frenan la implantación de infraestructura de recarga en las cocheras”, afirmó el legislador.

Donato propuso además aprovechar el poder de compra del Estado para electrificar flotas públicas, incluyendo taxis y vehículos de aplicaciones, generando escala y reduciendo costos. “Un taxista en Brasilia me dijo que pasó de gastar 5.000 reales en gasolina a solo 1.000 reales en electricidad. Ese ahorro circula en la economía y genera externalidades positivas”, ejemplificó.

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Financiamiento e innovación

Ana Beatriz Monteiro, especialista líder en Transporte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destacó que la descarbonización de la movilidad es una agenda de desarrollo que va mucho más allá del financiamiento.

El BID, como principal financiador del sector público en América Latina y el Caribe, ha apoyado durante casi una década los procesos de transición en Chile y Colombia, y actualmente acompaña el plan de electrificación de la flota de autobuses de São Paulo.

Monteiro explicó el modelo innovador adoptado por la ciudad: dado que un autobús eléctrico cuesta aproximadamente tres veces más que uno diésel, los operadores siguen desembolsando el equivalente a un autobús diésel, mientras que el municipio subsidia los dos tercios restantes pagando directamente al fabricante. “Este modelo permitió captar recursos a tasas más bajas y ha sido posible gracias al trabajo conjunto con el BID, el Banco Mundial, el BNDES, Caixa Económica y Banco do Brasil”, detalló.

Un punto central de su intervención fue la necesidad de escala y de fortalecer la industria nacional. “Brasil es líder en el suministro de autobuses diésel para América Latina. No puede perder ese protagonismo. Hoy, en los 1.200 autobuses eléctricos de São Paulo, la participación de la industria brasileña es muy significativa, y eso es clave para el desarrollo local”, afirmó.

Monteiro también puso el foco en los beneficios para la salud: en la evaluación económica del proyecto de São Paulo, cerca del 50% de los beneficios se asociaron a la mejora de la calidad del aire.

“Hoy la contaminación del aire en São Paulo es seis veces superior a lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud. No hablamos solo de carbono, sino de material particulado fino que afecta directamente los pulmones de las personas. La movilidad sostenible es, ante todo, una cuestión de vidas transformadas”, concluyó.

La acción local desde São Paulo

El secretario municipal de Desarrollo Económico y Trabajo de la Prefectura de São Paulo, Rodrigo Goulart, cerró las intervenciones destacando el papel pionero de la ciudad. Recordó que São Paulo fue la primera ciudad de América Latina en crear una secretaría específica para el cambio climático y que actualmente cuenta con 53% de cobertura vegetal, además de estar ampliando sus áreas de protección permanente.

En materia de movilidad, Goulart informó que la ciudad ya cuenta con 1.258 autobuses eléctricos y espera llegar a 2.200 hacia el final de la gestión actual, con una inversión de 6.000 millones de reales. “El 70% de las emisiones de dióxido de carbono en la ciudad provienen de la flota de transporte colectivo. Por eso esta transición es impostergable”, enfatizó.

El secretario también destacó que la economía verde ya genera casi 300.000 puestos de trabajo en São Paulo, impulsada por políticas públicas de movilidad limpia, recolección de residuos con biometano y vehículos eléctricos de menor porte.

“La prefectura demuestra todos los días que es posible ir de la mano con la iniciativa privada. Recibimos sugerencias y demandas, y estamos abiertos a seguir mejorando”, afirmó.

Latam Mobility Brasil 2026
De izq. a der. Lilian Pires, Eleonora Pazos, Antonio Donato, Ana Monteiro y Rodrigo Goulart

Desafíos hacia 2030

En el cierre del panel, la moderadora Lilian Pires solicitó a los participantes que identificaran las decisiones más urgentes en materia de política pública y gobernanza para los próximos tres a cinco años.

Eleonora Pazos insistió en la necesidad de una política nacional de electromovilidad que brinde certidumbre y permita el desarrollo de la industria local. Antonio Donato reiteró la importancia de honrar los compromisos públicos ya asumidos, como los contratos de concesión y las metas del Acuerdo de París.

Por su parte, Ana Beatriz Monteiro fue contundente: “No puede faltar la observancia de los compromisos públicos. Brasil tiene metas para 2030 y la tecnología de electromovilidad es la que está más preparada para dar las respuestas necesarias”.

Con estas reflexiones, el primer panel de Latam Mobility & Net Zero Brasil 2026 dejó una conclusión clara: la transición hacia una movilidad sostenible ya está en marcha, pero su éxito dependerá de la capacidad del poder público para inducir, financiar y regular un cambio profundo que involucra a la industria, la academia, la sociedad civil y el sistema financiero.

El camino hacia 2030 exige decisiones valientes, cooperación multisectorial y una visión de desarrollo que ponga en el centro la salud de las personas y la sostenibilidad del planeta.

Un 2026 de consolidación para la movilidad

La Gira Latam Mobility 2026 continúa su recorrido por la región y el próximo encuentro se realizará en São Paulo, Brasil, los días 15 y 16 de abril, donde líderes del sector público y privado se reunirán para analizar los avances y desafíos de la movilidad sostenible, la electrificación del transporte y las nuevas oportunidades para la transición energética en América Latina.

Este espacio se ha consolidado como una plataforma clave para conectar a empresas, autoridades, startups e instituciones que están impulsando soluciones innovadoras en transporte limpio, infraestructura de recarga, energías renovables y nuevas tecnologías para la movilidad del futuro.

Luego de Brasil, la gira continuará en Medellín, Colombia, el 10 y 11 de junio, y posteriormente llegará a Santiago de Chile el 25 de agosto, reuniendo a expertos y actores estratégicos para seguir fortaleciendo el ecosistema de movilidad sostenible en la región.

El recorrido finalizará en Ciudad de México el 12 y 13 de octubre, junto al Climate Economy Forum, en un encuentro que reunirá a referentes del sector para seguir impulsando la transición hacia sistemas de transporte más eficientes, sostenibles y de bajas emisiones en América Latina.

La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility será el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.