El mercado automotriz chileno está viviendo un momento de transformación sin precedentes. Según cifras de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), entre enero y mayo de 2026 se comercializaron 4.168 vehículos nuevos 100% eléctricos, lo que representa un aumento acumulado del 96,8% en comparación con el mismo período del año anterior.
El crecimiento es aún más pronunciado en otras categorías de vehículos electrificados. Los híbridos enchufables sumaron 2.955 unidades vendidas, mientras que los eléctricos de rango extendido alcanzaron las 679 unidades.
En conjunto, estas dos categorías registraron un crecimiento acumulado del 327,5% durante el período, evidenciando un giro acelerado en las preferencias de los consumidores chilenos.
Este incremento está directamente relacionado con el encarecimiento de los combustibles, asociado al impacto de la guerra en Medio Oriente, que ha llevado a más consumidores a considerar alternativas eléctricas.
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Tesla lidera el mercado, seguido por Volvo y BYD
Según explicó Ignacio Rivas, director de Programas del Centro de Movilidad Sostenible, las ventas de eléctricos pasaron de 4% a 10% del total de vehículos livianos vendidos en abril de 2026, lo que significa que uno de cada diez autos comercializados ese mes fue eléctrico.
Este salto se da sobre una base que ya venía creciendo de forma sostenida. Antes de 2024, los vehículos eléctricos representaban menos del 1% de las ventas en Chile. Ese año entró en vigencia la Ley de Eficiencia Energética para vehículos livianos, una normativa pionera en la región que obliga a fabricantes e importadores a incorporar progresivamente vehículos más eficientes en su oferta.
Como resultado, la disponibilidad de modelos 100% eléctricos pasó de cerca de 40 a alrededor de 150 en el mercado nacional, cifra que supera los 200 si se suman los híbridos enchufables.
Por otra parte, en el segmento de vehículos 100% eléctricos, Tesla se posiciona como el líder indiscutible del mercado chileno, con una participación del 27,1% y 1.128 unidades comercializadas en lo que va de 2026.
Le siguen Volvo con 8,4% (350 unidades) y BYD con 8,3% (345 unidades). El ranking de ventas por marca lo completan Maxus (8%), Chevrolet (5,3%), Renault (5,3%) y Geely (5%), entre otros.
La ANAC subrayó, sin embargo, que Chile sigue «en una etapa de adopción temprana en materia de electromovilidad enchufable»ya que aunque el crecimiento porcentual es alto, la penetración acumulada de vehículos enchufables es solo del 6,1%, una cifra aún lejana de los niveles necesarios para alcanzar una masificación efectiva.
El gremio advierte que cumplir la meta del 20% de penetración para 2030 exigiría multiplicar por cuatro el volumen actual de ventas de vehículos enchufables.

La infraestructura de carga no sigue el ritmo
El crecimiento acelerado de la demanda contrasta con los tiempos de despliegue de la infraestructura de carga. Ignacio Rivas, del Centro de Movilidad Sostenible, alertó en una entrevista reciente: «Chile vende cada vez más autos eléctricos, pero la infraestructura de carga no llega a tiempo».
Rivas explicó que mientras la compra de un vehículo eléctrico toma días o semanas, instalar un punto de carga público puede demorar meses o años, generando un desfase que la industria todavía no logra resolver.
Actualmente, cerca del 60% de las comunas del país no cuenta con ningún punto de carga público, una brecha especialmente crítica en zonas extremas donde la baja demanda hace poco rentable la inversión privada.
El Centro de Movilidad Sostenible plantea que, en esos territorios, se requiere financiamiento estatal directo, siguiendo el modelo aplicado en el norte de Noruega, donde la autoridad cubrió el 100% del costo de instalación para garantizar cobertura.
La carga en edificios también enfrenta obstáculos regulatorios. La Ley de Copropiedad exige la aprobación de la mayoría de los derechos de una comunidad para intervenir espacios comunes e instalar un cargador. En un edificio de 100 departamentos, se necesitan al menos 51 votos a favor, un quórum que en la práctica resulta difícil de alcanzar.
El Centro de Movilidad Sostenible impulsa una modificación legal para eximir de este requisito a las intervenciones menores, y propone que los edificios nuevos incorporen canalizaciones eléctricas desde su diseño, siguiendo estándares ya aplicados en California, la Unión Europea y el Reino Unido. Según el organismo, este tipo de preparación representa menos del 1% del costo total de un proyecto inmobiliario.

El gobierno actualiza su estrategia
En respuesta a estos desafíos, el Ministerio de Energía de Chile presentó el pasado 9 de junio la actualización de la Estrategia Nacional de Electromovilidad 2030, dando continuidad a una política de Estado iniciada en 2017 que busca transformar el sistema de transporte del país hacia uno más limpio, eficiente y competitivo.
La nueva hoja de ruta establece una meta intermedia del 20% de ventas de vehículos livianos y medianos de cero emisiones para 2030, como paso previo al objetivo de alcanzar el 100% de las ventas en 2035.
La estrategia se estructura en cinco ejes estratégicos:
- El desarrollo de infraestructura de carga es considerado un factor habilitante crítico, con medidas para expandir su cobertura a nivel domiciliario, urbano y en rutas estratégicas.
- Se incorporan nuevos segmentos, como el transporte pesado de carga, tanto urbano como interurbano, donde se impulsarán incentivos, pilotos y ajustes regulatorios para acelerar su electrificación.
- Amplía su alcance al transporte marítimo, fluvial y lacustre, promoviendo soluciones eléctricas en rutas de corta distancia y contextos territoriales específicos.
- Se incorpora un eje de economía circular, orientado a la reutilización y segunda vida de las baterías, así como al desarrollo de nuevos mercados asociados a su gestión, con foco en trazabilidad, seguridad y uso como sistemas de almacenamiento energético.
- Se refuerza la coordinación institucional mediante la creación de instancias de gobernanza, seguimiento y articulación entre actores públicos y privados.
Con esta actualización, Chile refuerza su apuesta por la movilidad eléctrica y establece una nueva referencia para la transición del transporte, con el objetivo de que uno de cada cinco vehículos livianos y medianos vendidos en el país sea de cero emisiones antes de finalizar la década.
Ahorros de hasta 90% y nuevas tarifas en estudio
En el frente de costos, Ignacio Rivas detalló que cargar un vehículo eléctrico en el hogar genera un ahorro de entre 70% y 80% respecto a un vehículo a combustión.
El Centro de Movilidad Sostenible, junto con el Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI), se encuentra trabajando en el estudio de nuevas tarifas eléctricas que podrían hacer aún más atractiva la opción de la electromovilidad para los hogares chilenos.
El país, que ya cuenta con una de las flotas de autobuses eléctricos más grandes del mundo fuera de China, se enfrenta ahora al desafío de extender esa experiencia al parque de vehículos particulares.
La actualización de la estrategia gubernamental, el liderazgo de marcas como Tesla, Volvo y BYD en el mercado, y el trabajo de centros de estudio como el Centro de Movilidad Sostenible dibujan un panorama de oportunidades, siempre que la infraestructura de carga logre ponerse al día con la creciente demanda de los consumidores chilenos.

Un 2026 de consolidación para la movilidad
La Gira Latam Mobility 2026 llegará a Santiago de Chile el 25 de agosto, reuniendo a expertos y actores estratégicos para seguir fortaleciendo el ecosistema de movilidad sostenible en la región.
El recorrido finalizará en Ciudad de México el 12 y 13 de octubre, junto al Climate Economy Forum, en un encuentro que reunirá a referentes del sector para seguir impulsando la transición hacia sistemas de transporte más eficientes, sostenibles y de bajas emisiones en América Latina.
La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility será el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.



