Biometano de residuos de caña de azúcar impulsa el agronegocio de Brasil hacia la descarbonización de las flotas

Biometano

En un movimiento que redefine la logística del agronegocio brasileño, Copersucar, uno de los mayores grupos mundiales en la comercialización de azúcar y etanol, acelera la transición energética de su flota de transporte terrestre con biometano.

La compañía anunció la ampliación del uso del vector producido a partir de residuos de la caña de azúcar para impulsar sus camiones en las rutas que conectan las plantas productoras con el Puerto de Santos.

Actualmente, más de 70 camiones ya operan con este combustible renovable, lo que representa aproximadamente el 14% de una flota estimada en 500 vehículos dedicados al movimiento de azúcar y etanol.

Este proyecto, denominado BioRota, sienta las bases para que en el futuro el 100% del transporte terrestre de la compañía funcione con biometano, un combustible que ya demuestra ser entre 20% y 25% más económico que el diésel.

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BioRota gana escala en la ruta del azúcar

El proyecto BioRota fue presentado oficialmente por Copersucar el pasado 13 de mayo, en un evento celebrado en su terminal del Puerto de Santos (el principal polo exportador de azúcar del mundo, con más del 50% de los embarques globales de la commodity).

La iniciativa consiste en el uso de biometano producido a partir de residuos de la caña de azúcar, como la vinaza (residuo líquido de la fermentación) y la torta de filtro (residuo sólido de la filtración del caldo de caña), para abastecer camiones pesados de carga que tradicionalmente dependían del diésel.

Aunque el piloto comenzó en abril de 2024, el proyecto ha ganado una escala significativa con la entrada de múltiples transportadoras socias.

Actualmente, cinco empresas de logística operan bajo el modelo BioRota: Reiter Log, Transvale, GetOne, RodoMacro y JR, y son responsables de una flota que oscila entre 70 y 74 camiones, según el mantenimiento programado de las unidades.

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Autonomía, fuerza y un modelo de negocio circular

La operación con biometano no es una prueba de concepto menor, sino una solución robusta para el transporte pesado.

Los camiones que circulan por la BioRota son unidades de nueve ejes, con capacidad para hasta 74 toneladas, una autonomía de hasta 700 kilómetros y un notable menor nivel de ruido en comparación con los modelos diésel.

Estos vehículos, del tipo 6×4, recorren las carreteras del interior paulista hasta el litoral, transportando azúcar y etanol en un trayecto exigente que requiere fuerza y confiabilidad.

Un aspecto central de la iniciativa es su modelo de negocio circular. Copersucar no adquirió los camiones, sino que ofrece a sus transportadoras socias dos activos clave: un contrato de flete de largo plazo (de dos a cinco años) y la garantía de suministro de biometano producido en sus propias usinas.

Con esta seguridad, las transportadoras invierten en los camiones a gas (que tienen un costo inicial más elevado) y recuperan la inversión mediante el ahorro en combustible.

El ciclo de producción del combustible cierra el círculo de la economía circular: la vinaza, un residuo del proceso de fermentación de la caña, es sometida a biodigestión para liberar biogás que luego se purifica para obtener biometano.

El material restante de este proceso vuelve al cañaveral como fertilizante potásico, manteniendo su función agrícola y eliminando residuos.

Hasta 25% más barato que el diésel

Más allá del indiscutible beneficio ambiental, el argumento que está movilizando a las empresas es de peso económico.

Tomás Manzano, CEO de Copersucar, indicó: “Es cerca de 20% a 25% más barato usar biometano. Esa diferencia del combustible es suficiente para remunerar el activo más caro y traer retorno para el inversor”, afirmó durante la presentación del BioRota.

Entre abril de 2024 y marzo de 2026, la operación con biometano ya ha permitido sustituir aproximadamente 5 millones de litros de diésel. El ahorro es especialmente relevante en un contexto de alta volatilidad de los precios del petróleo, exacerbada por conflictos internacionales, lo que otorga al biometano una ventaja competitiva adicional.

En términos ambientales, el uso de biometano en sustitución del diésel representa un avance trascendental para la descarbonización del transporte pesado. Copersucar estima que el biometano permite una reducción de hasta el 90% en las emisiones de gases de efecto invernadero, en comparación con el combustible fósil.

Gracias a la iniciativa BioRota, se ha logrado evitar la emisión de más de 8.000 toneladas de CO₂ a la atmósfera durante los dos años de operación del proyecto piloto, un logro consistente con los planes de Brasil de consolidarse como líder mundial en biocombustibles, aprovechando su condición de mayor productor de caña de azúcar del planeta.

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Tomás Manzano, CEO de Copersucar

El 100% de las usinas producirán biometano

El objetivo de Copersucar va mucho más allá de los 70 camiones actuales: la meta es que el 100% del transporte terrestre de la compañía se realice con camiones impulsados por biometano, y que esta transición se acompañe de una producción masiva del combustible en todas sus plantas asociadas.

Actualmente, la producción de biometano se concentra en dos usinas del grupo Cocal, ubicadas en Narandiba (capacidad de 25.000 m³/día) y Paraguaçu Paulista (capacidad de 60.000 m³/día).

Sin embargo, Tomás Manzano proyecta que, en un horizonte de diez años, todas las 42 usinas asociadas a Copersucar estarán produciendo biometano, con un ritmo de entre seis y siete nuevos proyectos por año.

La inversión requerida por cada planta de biometano se sitúa en un rango de entre R$ 200 millones y R$ 300 millones (aproximadamente entre 40 y 60 millones de dólares).

Además del abastecimiento de su propia flota, Copersucar planea comercializar el excedente de biometano en el mercado, diversificando sus fuentes de ingreso y contribuyendo a la creación de un mercado sólido para este biocombustible en el país.

El proyecto BioRota, con más de 13.000 viajes realizados y 600.000 toneladas de azúcar transportadas en sus primeros dos años, es un caso de éxito que marca un antes y un después en la logística del agronegocio.

Un 2026 de consolidación para la movilidad

La Gira Latam Mobility 2026 continúa su recorrido por la región y el próximo encuentro se realizará en Medellín, Colombia, el 10 y 11 de junio, y posteriormente llegará a Santiago de Chile el 25 de agosto, reuniendo a expertos y actores estratégicos para seguir fortaleciendo el ecosistema de movilidad sostenible en la región.

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