Por primera vez en Chile, un estudio de alcance nacional logra caracterizar el estado de la electromovilidad en las flotas comerciales de Chile.
El análisis fue liderado por el Centro de Movilidad Sostenible (CMS) y la consultora Feedback Research, relevando información crucial sobre el presente y el futuro del transporte corporativo en un contexto de alta volatilidad de los precios de los combustibles.
Los resultados, contenidos en el informe “Radiografía de la Electromovilidad en Flotas Empresariales”, revelan que, si bien la adopción actual es incipiente, existe una alta predisposición empresarial y un fuerte respaldo a políticas públicas que incentiven la oferta de vehículos cero emisiones.
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Con miras a la descarbonización del transporte
El estudio, declarado como un hito inédito en su tipo, fue llevado a cabo entre el 1° de diciembre de 2025 y el 16 de enero de 2026, con una muestra representativa de 520 empresas de todo el territorio nacional.
La muestra incluyó 248 compañías en la Región Metropolitana y 272 en otras regiones, abarcando pequeñas, medianas y grandes empresas de diversos sectores.
La encuesta fue dirigida exclusivamente a perfiles con poder de decisión y conocimiento directo sobre las flotas, como dueños, gerentes generales, responsables de logística, operaciones y finanzas.
Margarita Amaya, directora de Gestión Corporativa de Conecta Logística, valoró el aporte del documento señalando que la electromovilidad es una realidad tangible en la logística nacional.
No obstante, advirtió que “como país estamos atrasados en cuanto al potencial que tenemos en electromovilidad”, unas declaraciones que reflejan un diagnóstico compartido: hay herramientas y condiciones para avanzar más rápido.

Baja adopción frente a fuerte interés futuro
A pesar de las ventajas evidentes de la electrificación, la fotografía actual del parque empresarial muestra una penetración extremadamente baja de los vehículos eléctricos.
Según el informe, 97% de la flota corporativa encuestada aún funciona con gasolina o diésel, y solo el 2% corresponde a unidades 100% eléctricas.
En el caso de los vehículos híbridos o enchufables, la cifra total de penetración alcanza apenas el 3%, con 7% de las empresas declarando contar con al menos una unidad electrificada.
Sin embargo, el estudio arroja un dato esperanzador: 40% de las empresas presenta una alta predisposición a la electromovilidad.
En términos de intención concreta de compra, 50% de las compañías declaró interés en adquirir o arrendar vehículos eléctricos en el mediano plazo, principalmente atraídas por el ahorro en combustible y mantenimiento (52%) y por los beneficios ambientales (43%).
Las condiciones técnicas para acelerar esta transición existen en el territorio nacional: el estudio destaca que 53% de las flotas recorre menos de 100 kilómetros diarios, una distancia que ya se encuentra dentro del rango de autonomía de los vehículos eléctricos actuales en el mercado.
Además, el 70% de las operaciones se concentra en entornos urbanos e interurbanos de corta distancia, lo que los convierte en candidatos ideales para la electrificación.

Alza de los combustibles y respaldo ciudadano aceleran la transición
El contexto macroeconómico está siendo un catalizador clave del cambio. El informe reveló que 86% de las empresas declaró estar preocupada por el alto precio de la gasolina y el diésel, un fenómeno que se intensificó aún más tras el alza de los combustibles anunciada en marzo de 2026.
La encuesta original fue realizada antes de este incremento, por lo que los expertos consideran que la percepción actual podría ser aún más crítica: esta preocupación afecta especialmente a sectores estratégicos como la agricultura, el transporte, la logística y el turismo.
Juan Pablo Gallardo, director de Feedback Research, comentó que “este estudio base de empresas, inédito en el país, muestra una oportunidad concreta para impulsar la electromovilidad en Chile”.
Gallardo subrayó que “con condiciones operativas favorables, el desafío es cerrar brechas de infraestructura y financiamiento, donde el Estado debe liderar con certezas regulatorias, condiciones habilitantes y acceso a información clara y oportuna”.
En línea con esta postura, un contundente 65% de las compañías apoya que el gobierno adopte regulaciones que exijan a los fabricantes ofrecer más modelos de vehículos eléctricos en el mercado chileno, una clara señal de demanda insatisfecha que evidencia la necesidad de ampliar la oferta disponible.
El interés de los consumidores particulares también es elevado: las cifras indican que Chile es el tercer país más interesado del mundo en adquirir un vehículo eléctrico, con 57% de adhesión, solo superado por Indonesia y México.

Barreras: financiamiento, infraestructura y oferta limitada
A pesar de la alta predisposición y las condiciones operativas favorables, las empresas señalaron importantes obstáculos que frenan la adopción masiva de la electromovilidad.
Las brechas en infraestructura de carga y el limitado financiamiento continúan siendo las principales trabas para el recambio de flotas.
Entre las empresas con baja predisposición tecnológica, 84% identificó la falta de infraestructura de carga como el principal impedimento para la electrificación.
Por otro lado, las soluciones requeridas varían según el tamaño de la empresa: mientras que 59% de las pymes solicita garantías estatales de financiamiento para poder invertir, las grandes compañías priorizan condiciones habilitantes como tarifas eléctricas especiales (47%) para hacer viable la operación de sus flotas.
Ignacio Rivas, director de programas del Centro de Movilidad Sostenible, señaló que los estándares de eficiencia energética han demostrado ser una política pública efectiva en el pasado, y dijo que “es una lástima que se hayan atrasado los estándares de medianos, que justamente apuntan al sector al que se aplicó esta encuesta y donde el 65% de los encuestados valora las normativas de eficiencia energética”.
Por ello, Rivas destacó la importancia de implementar una estrategia combinada que incluya estándares de rendimiento vehicular, diseño de tarifas eléctricas más convenientes e incentivos para el desarrollo de infraestructura de carga.

Un camino hacia la transición corporativa
La “Radiografía de la Electromovilidad en Flotas Empresariales” posiciona a Chile como un país con un potencial estratégico enorme en materia de transición energética.
La alta exposición a la volatilidad del precio del petróleo, sumada a la creciente madurez tecnológica de los vehículos eléctricos y el desarrollo sostenido de la infraestructura de carga, está creando un escenario propicio para la electrificación masiva de la industria y la logística.
Juan Pablo Gallardo, de Feedback Research, resumió el espíritu del hallazgo al señalar que “el desafío es cerrar brechas de infraestructura y financiamiento, donde el Estado debe liderar con certezas regulatorias”.
Con un interés empresarial en Chile que supera el 50% y condiciones técnicas favorables para las operaciones de corta distancia, el país se encuentra en el punto de inflexión ideal para acelerar la adopción de estas tecnologías limpias.
El sector privado está listo; el mapa de ruta está trazado; las condiciones son favorables. Solo resta consolidar el andamiaje regulatorio y financiero para que la electromovilidad corporativa deje de ser una excepción y se convierta en la norma del transporte chileno.
Un 2026 de consolidación para la movilidad
La Gira Latam Mobility 2026 continúa su recorrido por la región y el próximo encuentro se realizará en Medellín, Colombia, el 10 y 11 de junio, y posteriormente llegará a Santiago de Chile el 25 de agosto, reuniendo a expertos y actores estratégicos para seguir fortaleciendo el ecosistema de movilidad sostenible en la región.
El recorrido finalizará en Ciudad de México el 12 y 13 de octubre, junto al Climate Economy Forum, en un encuentro que reunirá a referentes del sector para seguir impulsando la transición hacia sistemas de transporte más eficientes, sostenibles y de bajas emisiones en América Latina.
La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility será el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.



